Psicología de la Terapia de Pareja

En Psicólogos Mensana pensamos que una pareja feliz no es la que no tiene problemas, sino la que se enfrenta a sus conflictos y sale reforzada de la situación.

Si estás leyendo estas líneas puede que no estés pasando un buen momento en la relación con tu cónyuge y quizá te estés planteando acudir a una Terapia de Pareja.

Con el paso del tiempo o con la convivencia del día a día, las relaciones de pareja se fortalecen o se deterioran. El número de divorcios aumenta año tras año, llegando a superar en estadística al número de enlaces celebrados.

Si has llegado hasta aquí quiere decir que luchas por salvar tu relación y consideras que la Terapia de Pareja puede ser la solución.

¿Cuándo comenzar una Terapia de Pareja?

A veces situaciones estresantes como el nacimiento de un hijo, enfermedades, pérdida de un ser querido, problemas económicos, la marcha de los hijos de la casa, la jubilación, actúan como elementos desencadenantes de conflictos en la Pareja.

En otras ocasiones, uno o ambos miembros no son felices juntos, no se encuentran a gusto pero desean optimizar su relación.

El mejor momento para acudir es cuando empiezan a sentir que no se entienden, la Terapia será mucho más eficaz y más corta si acuden al comienzo del malestar en la relación.

Es normal intentar solucionar las cosas por sí mismos pero a veces es muy complicado cambiar la dinámica, ya que uno es parte del problema. Acudir a un psicólogo garantiza una visión objetiva de la situación sin tomar partido por ninguno de los miembros, además dispone de los conocimientos y de las herramientas adecuadas para guiar a la pareja hacia una relación más satisfactoria para ambos.

Por otro lado, los problemas en una relación se dan por la implicación de los dos en la misma pero en ocasiones uno de los miembros se ha acomodado a la situación y no ve la necesidad de acudir a Terapia, o piensa que no tiene problemas y es el otro quien debe cambiar. Si uno de los dos no lo desea no se le debe obligar porque lo más probable es que boicotee el tratamiento.

La Terapia de Pareja también es útil cuando acude uno solo de los integrantes, que irá poniendo en práctica lo que va aprendiendo en las sesiones y esto generará un cambio en la relación de ambos, a veces esto hace que el otro se anime y acuda también a consulta.

El número de sesiones dependerá del problema a tratar y el tiempo que lleve instaurado el conflicto.

¿En qué consiste la Terapia de Pareja?

Partiendo del conflicto o conflictos de la pareja  se analiza cómo funciona la dinámica de la relación: cuál es la historia de los parteners, como se conocieron, la historia personal de cada uno, atendiendo aquí al tipo de relación que tenían sus padres y a su experiencia familiar, es decir, el rol que ocupaban en su familia de origen porque frecuentemente se tiende a repetir patrones de manera inconsciente.

Se trabaja también sobre lo que cada uno espera del otro, que es lo que le gustaría que el otro cambiase, atendiendo a como les hace sentir la conducta del compañer@, evitando reproches.

En resumen, la Terapia de Pareja consistirá en: aprender a conocerse a uno mismo y al otro, mejorar la comunicación entre ambos, escuchar activamente al otro, no lo que uno “cree o piensa”, evitar los reproches y hablar más de lo que la persona siente y poder ponerse en el lugar del otro y comprenderle.

En Psicólogos Mensana tenemos amplia experiencia en Terapia de Pareja, llevando a cabo el tratamiento adecuado a las necesidades de la pareja.

A menudo los problemas de pareja afectan a su salud mental (depresión, ansiedad, irritabilidad, alcoholismo…) y física (hipertensión, úlceras, dolor crónico…) extendiéndose a todos los componentes de la familia, en los hijos (depresión, ansiedad, dificultades escolares, problemas para relacionarse con iguales…)

Existen diversas causas que afectan a la vida en pareja dando lugar a generar conflictos siendo los más habituales:

  • Infidelidad: que genera inseguridad y malestar en uno mismo y la pérdida de confianza en el otro.
  • Celos: a veces motivados, a veces infundados y en este caso el origen puede deberse  a inseguridad y dependencia emocional del celoso.
  • Desequilibrio en la pareja: la  falta de equilibrio de poder en la pareja suele darse en parejas dependientes emocionalmente. Uno asume el control siendo el que decide sobre los aspectos importantes y no tan importantes sin tener en cuenta o escuchar al otro.
  • Poco compromiso y cooperación: Uno de los miembros se carga con la responsabilidad emocional, es el que cuida de la pareja y a menudo de la familia, además de ocuparse de los trabajos domésticos ante la ausencia o poca presencia del otro.
  • Insatisfacción sexual: A menudo debido a la falta de deseo sexual o a disfunciones sexuales.
  • Violencia y agresión: La pareja ha entrado en una dinámica en que su forma de comunicarse es a través de discusiones que terminan de forma  agresiva y violenta, insultando, chillando y faltándose el respeto mutuamente.
  • Injerencias de terceros: Esto ocurre cuando la familia de origen de uno o ambos cónyuges interfieren en la dinámica de la pareja estando presente en la vida cotidiana y en las decisiones que toma.
  • Los miembros de la pareja vienen de diferentes culturas que en un principio pensaron que podrían salvar las diferencias de pensamiento y costumbres, pero que con el tiempo y por las características personales de cada uno estas diferencias se hacen insalvables.

Según nuestra experiencia sea cual sea el motivo de consulta el mal funcionamiento de la pareja se debe a:

  • Falta o problemas de comunicación: En la construcción de la pareja se va perfilando la forma de comunicación, a veces inadecuada, ya que es a base de reproches mutuos. En otras ocasiones, el día a día y la falta de tiempo hace que se vayan distanciando cada vez más. Las nuevas tecnologías, el estar cada uno con su teléfono móvil, tableta, etc…, impide que se comuniquen limitándose  al saludo y cada uno se aísla cada vez más, deteriorándose así la relación.La comunicación y lo que implica escucharse mutuamente y ponerse en el lugar del compañer@ es fundamental  para el funcionamiento de la pareja.
  • Dificultades para aceptar al otro: En algunas ocasiones, al principio del enamoramiento, solo se ven las características que más le agradan del otro,  pero no ve otras, es decir, no tiene en cuenta a la otra persona en su conjunto. En un futuro, esto produce  una no aceptación de sus necesidades y falta de apoyo, genera gran frustración en su compañer@, provocando un distanciamiento emocional y un deterioro en la relación.

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