La infidelidad se define como: “la falta de fidelidad o deslealtad para con el otro miembro de la pareja”. En la infidelidad influyen varios factores: sexuales, individuales (referentes a la personalidad y creencias de cada uno), familiares y sociales.

Una de las peores consecuencias de la infidelidad es la ruptura de la confianza en la pareja que es uno de los pilares fundamentales de la relación.

¿En qué consiste la infidelidad?

Habitualmente se entiende que la infidelidad consiste en mantener contacto sexual con alguien que no es la pareja con la que se ha creado un vínculo.

Pero ¿se puede acotar solo al terreno sexual?. De ser así excluiríamos muchos casos en los que se mantienen, fuera de la pareja, relaciones emocionales, aunque no haya habido un encuentro sexual. Sobre todo, en la actualidad hay muchas personas que mantienen encuentros románticos aprovechando las nuevas tecnologías sin llegar a estar físicamente juntos.

Podemos decir entonces que la infidelidad consiste en mantener un encuentro o una relación ya sea sexual, emocional o romántica con otra persona diferente del cónyuge o compañer@ habitual.

¿Cuáles son las causas de la infidelidad? 

Normalmente uno no planea ser infiel, es algo que surge en nuestra experiencia, debido a un malestar personal, es un proceso inconsciente, a veces la persona no sabe o no ha verbalizado que es lo que no funciona en la pareja o que le gustaría cambiar, o aunque lo haya hecho no ha sido escuchado y cuando surge una situación propicia se deja llevar.

En los diferentes estudios que se pueden encontrar sobre infidelidad : Houston 2005, Elmslei y Tebaldi 2008, Ali y Milla 2006, entre otros, tienden a diferenciar entre los motivos de infidelidad en hombres y mujeres.

Así, los motivos de infidelidad femenina serían: buscar mayor excitación sexual, más sexo, sentirse deseada, sentirse especial, admirada, importante, vengarse de su pareja.

Mientras que la infidelidad masculina se debería a: mayor excitación sexual, llevar a cabo fantasías que no realizarían con su pareja, sentirse deseado, sentirse importante.

En nuestra experiencia profesional nos hemos encontrado que las causas más frecuentes, tanto en hombres como en mujeres serían:

  • Malestar en la pareja.
  • Falta de comunicación y/o alejamiento emocional del compañer@.
  • Sentirse ignorad@ o poco valorad@ por el cónyuge.
  • Necesidad de sentirse desead@.
  • Aburrimiento en la pareja y búsqueda de nuevos incentivos.
  • Insatisfacción personal no solo a nivel de pareja.

De todas las expuestas las dos principales son: el sentirse poco valorado o inferior al cónyuge y la necesidad de producir un deseo en el otro.

¿Cuáles son las consecuencias?

La principal secuela de la infidelidad es la pérdida de la confianza en el otro.  La confianza ya hemos dicho que es uno de los pilares de la relación, con lo que su pérdida da lugar a varias consecuencias, la más grave será la ruptura de la pareja, pero sin llegar al extremo, si producirá inseguridad en la persona a la que se le ha sido infiel, inseguridad en el cónyuge y en la relación. Además de pérdida de credibilidad hacia el infiel. A veces da lugar a celos enfermizos.

Otra consecuencia es la culpa por parte de la persona que ha engañado o engaña a la otra. La culpa es lo que, en numerosas ocasiones, les trae a consulta sobre todo si no se ha enterado su pareja.

El sufrimiento de la persona engañada es otro factor a tener en cuenta, ya que afecta a su autoestima, sintiéndose desvalorizada y traicionada.

Pero, a pesar del sufrimiento que puede producir, en ocasiones, la infidelidad saca a la luz las carencias de la pareja. Trabajar sobre estas carencias ayuda a restablecer el vínculo y hará que la pareja salga reforzada de la situación.